Concientizan sobre las colillas de cigarrillo

La iniciativa  de Ecohouse promueve la educación ambiental y resalta un grave problema de los argentinos. Maximo Mazzocco, presidente de la organización afirmó que hicieron “un relevamiento sobre la cantidad de restos de cigarrillos que se arrojan” y advirtió “sobre el grave problema que representa a nivel ambiental, y que evidencia la falta de educación y buenos modales”.
La asociación comenzó el jueves su campaña #OjoConLaColilla, desde las 15 hasta las 19, en la esquina de las avenidas Santa Fe y Callao, de la Ciudad de Buenos Aires, buscando advertir sobre el peligro de contaminación que implica el simple hecho cotidiano de arrojar una colilla de cigarrillo al suelo.
El ambientalista contó a la Agencia Nacional de Noticias que la próxima semana estarán “educando” en una esquina del microcentro, en la avenida Córdoba y Florida, y que el año próximo volverán a revisar los mismos puntos de la ciudad de Buenos Aires para ver si esas conductas mejoraron.
En la esquina de Santa Fe y Callao integrantes de Ecohouse realizan encuestas, responden consultas, concientizan a los fumadores y a quienes se quieran sumar a la iniciativa y decir “basta” los fotografían junto al cartel con la consigna #OjoConLaColilla y suben la imagen a las redes sociales bajo ese hashtag.
Gracias a las declaraciones de Mazzocco se conoció que en la misma esquina donde comienzaron la campaña el jueves 1 de enero, en pleno verano, detectaron desde las 18.15 a las 18.45 que más 25 personas arrojaron una colilla a la calle (casi una por minuto, en una sola esquina), y a las 19 contabilizaron más de 70, lo que implica más de una por hora. Asimismo, el 9 de marzo desde las 14 revisaron siete cuadras de la avenida Santa Fé, entre Callao y 9 de Julio, donde contaron más de 1.500 colillas, mientras que en el barrio de Belgrano, en las avenidas Juramento y Cabildo, el 7 de febrero encontraron 100 en sólo media hora, de 18 a 18.30. El relevamiento también los llevó el 24 de enero último, entre las 19 y las 19.30 donde hallaron más de 150 colillas en el microcentro porteño, en la avenida Córdoba y Florida.
Según los datos de Ecohouse, se calcula que anualmente en el mundo se tiran al piso 4.500 millones de colillas, hechas de materiales que no son biodegradables como el acetato de celulosa, que demora entre 18 meses y 10 años en descomponerse.

En Argentina se tiran 12 millones de botellas por día

Un reciente informe elaborado por la Universidad de Palermo pone de manifiesto la situación que atraviesa el país en materia de los residuos de PET que llegan a los vertederos.
Según explica el documento elaborado por Estela Mónica López Sardi y Juan José Talarico Obón los residuos constituyen un problema para la sociedad actual, sobre todo en las grandes urbes. “La generación excesiva de residuos sólidos urbanos (RSU) junto con el ineficiente manejo que se hace de los mismos, acarrea problemas ambientales, sociales, políticos y daño a la salud pública.”
Tal como da cuenta la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, en Argentina se generan 12.325.000 toneladas al año de residuos sólidos urbanos.
En el artículo de la UP se explica “El reciclaje de residuos en general y del PET en particular constituye en la actualidad una opción de negocios con buena recepción a nivel de la opinión pública por su relación directa con el cuidado ambiental. A esto se suma que en los últimos años se han desarrollado una serie de ventajas técnicas vinculadas a la actividad, como los detectores ópticos para la separación de plásticos, los sistemas de lavado automatizados, métodos de depuración del agua y los procesos de reciclado químico. Dado que la materia prima para la industria del R-PET proviene de los residuos a priori podemos suponer que es posible disponer de un flujo de materiales constante y de muy bajo precio.”
El estudio, entonces aborda las distintas dificultades que se dan en el país para poder mejorar el proceso de reciclado del PET que solo alcanza el 30% de lo que se arroja a la basura.  Estos puntos son una legislación insuficiente y de poco cumplimiento efectivo. También marcan factores culturales como la falta de motivación, estímulo y conocimiento para la separación en origen. Además de la multiplicidad de actores involucrados en el proceso y la informalidad económica en las etapas intermedias de la recuperación. Por último distinguen las dificultades logísticas para la obtención del PET usado, su transporte y acopio.

El mar en la costa bonaerense superó los 24 grados

Continuando con las mediciones que realiza el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), desde el Gabinete de Oceanografía Física informaron que durante febrero pasado, la temperatura en la superficie del mar en Mar del Plata, superó el valor medio histórico (20.65). Esto resulta del análisis de la información almacenada en la base BaRDO del INIDEP.
Durante los días 5 y 6 de febrero y a partir del 21 del mismo mes, la temperatura fue incluso mayor que el límite superior del rango que define los valores normales (valor medio +- 3 x desvío estándar), superando los 24°C entre los días 24 y 25 del pasado mes (24.13). En enero las máximas registradas no habían superado los 24 grados.
En el gráfico que presenta la Institución argentina se puede visualizar el registro de temperatura del agua de mar en la superficie durante el febrero de 2017, en el muelle de pescadores de Mar del Plata (38°02’S, 57° 31’W) (linea continua azul). Se trata de datos obtenidos con un termómetro SBE38 (precisión 0.001°C y resolución 0.00025°C) a intervalos de 5 minutos.
Para validar las observaciones se las superpone con las mediciones de un termómetro (X) en el muelle de la escollera Norte y con el valor medio climatológico (línea continua roja) calculado en la Base Regional de Datos Oceanográficos (BaRDO-⁠INIDEP) en el nodo de una grilla cuadrada de 55,66 km más cercano a Mar del Plata.

Consumo Responsable de Recursos Naturales – Ecología